martes, 1 de diciembre de 2009

Sobre la Fotografía, de Susan Sontag

Es una lectura del libro de Susan Sontag "Sobre la fotografía".

Las fotografías son quizá el más misteriosos de todos los objetos que constituyen y densifican el medio ambiente que consideramos moderno. En relidad, las fotografías son experiencias capturada y la cámara es el arma ideal de la conciencia en su afán adquisitivo
(14).

Se supone que una primera y hoy notoria caída en la alienación, el hábito de abstraer el mundo en palabras impresas engendró ese excedente de energía fáustica y daño psíquico necesarios para construir sociedades modernas, inorgánicas (14).



Es increíble cómo se puede condenar el conocimiento de una forma tan dura. Culpar al conocimiento de la decadencia de lo moderno y atribuírle entonces una forma de conocimiento más fácilitodara es arriesgado. La fotografía es una forma simplificante de acercarse a todo. De acercarse y registrar de manera mecánica, de acercarse visualmente y utilizando uno de los sentidos y muy poco el pensamiento....



Las imagenes que idealizan no son menos agresivas que las que hacen una virtud de la fealdad. Todo uso de la cámara implica una agresión (17).

La persona que interviene no puede registrar; la persona que registra no puede intervenir (22).
Este discurso es importante, sin duda... Pero tal vez eixste un paso superior a este primer acercamiento a la étca de la fotografía. Aún no lo he encontrado. ¿Quién lo ha sugerido más allá de la perspectiva de la inactividad durante el registro.

Como el voyeurismo sexual, es una manera de alentar, al menos táctitamente, con frecuencia explícitamente, la continuación del hecho observado (22).

La cámara/arma no mata, así que la ominosa metáfora parece un mero alarde, como la fantasía masculina de tener un fusil, cuchillo o herramienta entre las piernas (24).



Podría incluso ser una opinión políticamente incorrecta para el fotógrafo que siente poder al poseer una cámara. Sin embargo es cierto, sólo parcialmente, aunque no mata desde la cámara, propicia incomodidades morales. Algunas incluso lo suficientemente dolorosas como para no desistir en la analogía del falo a través de la cámara.



Las fotografías no pueden crear una posición moral, pero sí consolidarla, y también colaborar en su nacimiento (27).

Mediante las fotografías, el mundo se transforma en una serie de partículas inconexas e independientes; y la historia, pasada y presente, en un conjunto de anécdotas y faits divers (32).


Al hablar de la relación de las sociedades industriales y la fotografía, "el más lógico de los estetas del siglo XIX, Mallarmé, dijo que en el mundo todo existe para culminar en un libro. Hoy todo existe para culminar en una fotografía" (34).

La eficacia de las fotografías de Arbus deriva del contraste entre un tema lacerante y una concentración calma y pragmática (45).

El suicidio (de Diane Arbus en 1971), parece garantizar qeu la obra es sincera, no voyeurista, que es compasiva, no indiferente. El suicidio también parece volver más devastadoras las fotografías, como si demostrara que habían sido peligrosas para ella (49).

Así, lo que en defitiva perturba más en las fotografías de Arbus no es en absoluto la temática sino la impresión acumulativa de la conciencia de la fotógrafa: la sensación de estar enfrentándose precisamente a una visión privada, algo voluntario. Arbus no era una poetisa hurgándose las visceras para expresar el propio dolor sino una fotógrafa a venturándose en el mundo para coleccionar imágenes dolorosas (50).

Diane Arbus
Seated man in bra and stockings,
N.Y.C. 1967.
Seated man in bra and stockings, N.Y.C. 1967.



Diane Arbus
Mexican dwarf in his hotel room,
N.Y.C. 1970.



Viajar entre realidades degradadas y lujosas forma parte del impulso mismo de la empresa fotográfica, a menos que el fotógrafo esté enclaustrado en una obsesión extremadamente privada (como la de Lewis Carrol por las niñitas o la de Diane Arbus por la corte de los milagros) 68.

Lewis Carrol
Alicia



Los norteamericanos sienten que la realidad de su país es tan apabullante y dinámica que tratar de encararla de manera científica, clasiicatoria, sería el más grosero de los alardes. Se la podría abordar indirectamente, mediante subterfugios, desmenuzándola en extraños fragmentos que de algún modo, por sinécdoque, tal vez pudieran sugerir el todo. (76)





Pero parece que quienes se acercan cualquier realidad a través de la fotografía creerán que el discurso es válido a través de los fragmentos que se imprimen en la fotografía.






La fotografía se ha transformado en el arte por excelencia de las sociedades opulentas, derrochonas, inquietas, una herramienta indispensable de la nueva cultura masiva...(79).

Y antes ya había discutido cómo el surrealismo había pretendido ser un arte universal por derivarse de lo subconsciente y no fue mas que una expresión de la burguesía, sin trascendencia mas allá de esta misma clase. ¿La fotografía entonces, tiene un destino similar? Poder fotografíar todo no es relevante. Lo relevante es el tema y el enfoque. Lo relevante es la atención y el valor que alguien pueda darle a la fotografía. ¿Y son estos momentos más trascendentes que una actividad de clase? Puede decirse que la fotografía es cada vez más popular, pero también porque la clase media es más extensiva, o los recursos de la clase media son más extensivos. Tener una cámara en un celular no quiere decir que lo ususarios de la fotografía se hayan extendido...

La fotografía es el inventario de la mortalidad (80).



Sí lo es, y no podía ser de otro modo. También dice un poco más de la extensión de la fotografía como un instrumento interclasista. Ningún grupo está exento del deseo del registro de lo perene y lo deseado.



La mirada del fotógrafo, ante todo ávida y tenaz, no sólo se resiste a la clasificación y evaluación tradicionales de sus temas sino que procura conscientemente desafiarlas y subvertirlas (88).

El fotógrafo era considerado un observador agudo peroimparciao: un escriba, no un poeta. Pero como la gente pronto descubrió que nadie retratalo mismo de la misma manera, la suposición de que la cámaras suministran una imagen objetiva e impersonal cedió ante el hecho de que las fotografías no sólo evidencian lo que hay alli sino lo que un individuo ve, no son sólo un registro sino una evaluación del mundo (96).

Los fotógrafos emprendieron sus safaris culturles, sociales y científicos en busca de imágenes sorprendentes (100).



Sontag escribió de los safaris como si ya hubieran terminado. Las fotografías en los medios como cualquiero otro registro, son safaris que tambén están centrados en lo espectacular. Es imposible pensar en el registro de lo cotidiano, lo verdaderamente cotidiano. Estos son los registros públicos que perduran y de los cuales hay que preocuparse. Son aquellos que desmembran los discursos, erosionan la moral y son recordados en los imaginarios. El resto de las imagenes producidas, las que aparecen en museos, las imagenes de los cumpleaños y familiares son registros de utilidad pra círculos muy reducidos. A´n incluso estas dedican mucho tiempo a registrar sitciones que no son cotidianas. La cultura pop es la creadora de esta imagen espectacular que aún es un safari y cuando se refiere a fotografía, nunca dejará de serlo.



La venganza de la pintura, si se queire. La pretensión de muchos fotógrafos profesionales de hacer algo muy diferenet de registrar la realidad es el índice más claro de la inmensa influencia que a su vez la pintura ha ejercido sobre la fotografía (107).


Jan Saudek
7 AM, 1968


Jan Saudek
The end of orgy, 198


Sus rigurosos primeros planos (al hablar de Edward Weston) de plantas, conchillas, árboles agostados, algas, desechos a la deriva, rocas erosionadas, alas de pelícano, nudosas raíces de ciprés y nudosas manos de obreros se han vuelto clichés de una forma de visión meramente fotográfica. Lo que antes sólo veía un ojo muy inteligente ahora lo puede ver cualquier (110).

Esto no debería ser cosa de arrepentimiento mientras que entonces la exploración de la forma fotográfica es más elevada después que se asumen esas primeras exploraciones como posibilidades del mecanismo fotográfico. Es producto de una cultura visual donde el rigor y la exigencia del observador es cada vez más impaciente. Los efectos especiales, por ejemplo, que caducan apenas se estrena la película en la televisión y deja la pantalla grande. No conozco aún de la implicaciones de este constante rigor al cual están sometidas las imagenes pero es un hecho que es a favor de la fotografía.




Como continuación del argumento anterior, Sontag ofrece el ejemplo de Jacob Riis como pionero en la utilización del flash y en el fotoperiodismo expone que ebn llas existe atinencia en un encuadre "erróneo", en los violentos contrastes producidos por la falta de control en los valores tonales "una belleza que resulta del diletantismo o la inadvertencia". Es el producto de la exploración de una nueva técnica en la fotografía. Los resultados inexpertos favorecen la belleza a través de la novedad, no de la maestría. Las fotos, aún ahora, se conciben novedozas para la utilización de estas técnicas, los contrastes en Weston y los encuentros de la oscuridad en Riis. Sin embzargo, son estilos que ya han sido superados.



La cámara puede ser benigna; también es experta en crueldad. Pero esa crueldad sólo produce otra especie de belleza, de acuerdo con las preferencias surrealistas que gobiernan el gusto fotográfico. Así, mientras la fotografía de modas se basa en el hecho de que algo puede ser más bello en fotografía que en la vida real, no es sorprendente que alunos fotógrafos al servicio de la moda también se sientan atraídos por lo no fotogénico (114).

La transformación del criterio para elegir modelos de moda, además del maquillaje para las sesiones parece ser más una cuestión de estética que de ética. La mancha que denota un bronceado irregular era impensable en fotogrrafías anteriores. Esta marca no es el único ejemplo de fotografías de moda que han optado por cambiar de modelos. Esta fotografías fueron tomadas de la página American Apparel. De hecho, Sontag parece compartir esta opinión...

Sean cuales fueren los argumentos morales a favor de la fotografía, su principal efecto es convertir el mundo en un supermercado o museo-sin-paredes donde cualquier modelo es rebajado a artículo de consumo, promovido a objeto de apreciación estética (120).